Por: Natalia Troyo
¿Alguna vez te ha pasado que vas manejando por una ruta conocida y, de repente, te das cuenta de que llegaste sin recordar gran parte del camino? ¿O que estabas tan concentrado en una película, un libro o una canción que todo lo demás pareció desaparecer por un momento? Esos son ejemplos comunes de un estado alterado de conciencia, y más específicamente, de lo que conocemos como trance.
Lejos de ser algo místico o esotérico, el trance es un fenómeno psicológico que todos vivimos en distintos grados. Se trata de un estado mental en el que la atención se enfoca intensamente en una experiencia interna o externa, mientras disminuye la conciencia del entorno. Es como si la mente hiciera zoom en algo que necesita procesar o explorar, dejando en segundo plano el resto.
Desde la psicología, y especialmente desde enfoques terapéuticos basados en evidencia cómo la hipnosis clínica o la integración de técnicas de atención focalizada, el trance se entiende como una herramienta valiosa. Nos permite acceder a memorias, emociones o ideas que a veces no están disponibles en el estado de vigilia cotidiano. También puede facilitar el cambio emocional y conductual al abrir espacios de reflexión y procesamiento más profundos.
Te invitamos a leer nuestro anterior artículo sobre El inconsciente en TCC: cómo entendemos su impacto en nuestra vida diaria, donde hablamos sobre qué es, Críticas de la TCC al inconsciente psicoanalítico, sobre cómo la TCC lo explica, porqué es importante, entre otras cosas más.
En esta entrada hablaremos sobre los estados alterados de conciencia, algunos ejemplos de esos estados, como se puede integrar este tema con la TCC, también sobre los beneficios de incluir estados alterados en la práctica terapéutica (dentro del marco TCC) y por último un ejemplo aplicado en el ámbito clínico.
¿Qué son los estados alterados de conciencia (EAC)?
Un estado alterado de conciencia es un cambio temporal en el estado mental normal de uno sin ser considerado inconsciente. Pueden ser creados intencionalmente o pueden ocurrir por accidente o debido a una enfermedad. La modificación de conciencia se refiere a la inducción controlada de estados existenciales diferentes a la vigilia ordinaria. Los trastornos del estado de conciencia son un estado mental que suceden cuando el estado de alerta o de vigilia se encuentran alterados.
Algunos ejemplos comunes incluyen:
- Trance hipnótico
Ejemplo: En terapia, cierras los ojos, respiras profundo y te dejas guiar por la voz del terapeuta. Sin darte cuenta, tu mente se enfoca, el entorno se desvanece, y accedes a recuerdos o emociones difíciles de alcanzar en estado normal.
- Meditación profunda
Ejemplo: Estás sentado, con los ojos cerrados, enfocándote solo en tu respiración. Los pensamientos vienen y van, pero no te enganchas. Poco a poco, el tiempo parece disolverse. Estás en un estado de trance meditativo.
- Flujo creativo intenso (estado de “flow”)
Ejemplo: Estás escribiendo, pintando o tocando música. No notas el reloj ni el ruido exterior. Todo fluye. Tu mente está completamente inmersa en lo que haces. Es un trance creativo.
- Relajación profunda o mindfulness
Ejemplo: Sigues una práctica de mindfulness guiada. Sientes el peso de tu cuerpo, el contacto con el suelo, cada respiración. Tu mente no se va al pasado ni al futuro. Estás aquí y ahora, en trance de presencia plena.
- Experiencias cercanas al sueño o sueños lúcidos
Ejemplo: Estás entre despierto y dormido. Sabes que estás soñando y puedes influir en lo que ocurre. No es vigilia, no es sueño profundo: es un trance lúcido.
En estos estados, la persona puede experimentar:
En estos estados, la persona puede experimentar un foco atencional intenso, como si su mente hiciera “zoom” sobre una experiencia interna o externa. También suele presentarse una disminución del juicio crítico, lo que facilita explorar ideas o emociones sin tanto filtro racional. Es común que haya una distorsión del tiempo y de la percepción del cuerpo, como si el entorno se desdibuja o el reloj dejará de importar. Además, se incrementa la receptividad emocional, permitiendo un acceso más profundo a sentimientos que en otros momentos podrían estar bloqueados. Por último, puede reducirse el pensamiento lógico y verbal, dando paso a formas más intuitivas o sensoriales de procesar la experiencia.
¿Cómo se puede integrar el trance o los EAC en la TCC?
Aunque la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) no utiliza tradicionalmente el trance hipnótico ni los estados ampliados de conciencia (EAC) como lo haría la hipnosis clínica o enfoques humanistas, sí existen formas compatibles y útiles de integrar estas experiencias dentro de un marco cognitivo-conductual, siempre que se mantenga el enfoque estructurado, basado en evidencia y orientado al cambio observable.
Aunque la TCC tradicional se basa en el análisis racional y estructurado, en las últimas décadas han surgido enfoques más integrativos, como:
1. Hipnosis cognitivo-conductual
- Reforzar nuevos pensamientos funcionales
Ejemplo: Carla solía pensar “soy un fracaso si cometo errores”. En terapia, comienza a reemplazarlo por: “equivocarme no me hace menos valiosa, es parte de aprender”. Con el tiempo y la repetición, este nuevo pensamiento se vuelve más automático y le genera menos ansiedad.
- Instalar imágenes mentales positivas (imaginería terapéutica)
Ejemplo: En vez de solo decir “puedes confiar en ti mismo”, el terapeuta guía al paciente en trance para visualizarse actuando con seguridad, sintiendo calma y eficacia.
2. Visualización guiada y exposición en imaginación
Usada en TCC para:
- Reducir ansiedad anticipatoria
- Simular enfrentamientos con situaciones temidas (fobias, entrevistas, duelos)
- Practicar conductas deseadas mentalmente
La visualización guiada puede inducir un trance leve que mejora la conexión emocional con lo que se está trabajando.
3. Mindfulness y conciencia plena (ACT, TCC de tercera ola)
Aunque no inducen trance como tal, prácticas como el mindfulness alteran la conciencia:
- Enfocan la atención al presente
- Reducen el juicio crítico
- Cambian la relación con los pensamientos
Beneficios de incluir estados alterados en la práctica terapéutica (dentro del marco TCC)
Incluir estados alterados de conciencia en la práctica terapéutica, dentro del enfoque de la TCC, puede potenciar varios procesos clave. Estos estados permiten una reestructuración cognitiva más efectiva al reducir defensas racionales y facilitar el acceso a creencias profundas. También mejoran la regulación emocional, al conectar con las emociones sin evitación. Además, favorecen el cambio de creencias limitantes al hacer la mente más receptiva, permiten acceder a recursos internos útiles en terapia y ayudan a desbloquear traumas o resistencias cognitivas que no siempre se abordan fácilmente desde la conciencia plena. Todo esto se traduce en un proceso terapéutico más profundo y transformador.
Precauciones
- Siempre deben aplicarse con objetivos claros y por profesionales capacitados.
- No es útil en todos los casos ni con todos los pacientes.
- No debe reemplazar las técnicas fundamentales de la TCC, sino complementarlas con intención terapéutica.
Ejemplo de aplicación TCC + trance
Un paciente con miedo a hablar en público puede trabajar sus pensamientos negativos con reestructuración cognitiva, y luego entrar en un estado de relajación profunda (tipo trance guiado) donde visualiza una presentación exitosa, sintiendo calma, dominio y seguridad.
Esta experiencia emocional intensificada ayuda a reforzar cognitivamente la nueva creencia: “Puedo hacerlo bien”.
Conclusión
Los estados alterados de conciencia (EAC) no son un recurso exclusivo de enfoques alternativos. Cuando se integran con cuidado, dentro de un marco terapéutico basado en evidencia cómo la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), pueden convertirse en herramientas valiosas para facilitar el cambio emocional, cognitivo y conductual.
Técnicas como la visualización guiada, el mindfulness, la exposición en imaginación o incluso la hipnosis cognitivo-conductual pueden ayudar a desbloquear resistencias, fortalecer nuevas creencias y conectar al paciente con recursos internos que, en estado de vigilia normal, a veces no son tan accesibles. Lejos de reemplazar las técnicas tradicionales de la TCC, estos enfoques las complementan y enriquecen, siempre con una intención terapéutica clara.
En Clínica de Salud Mental Minerva, te ayudamos a trabajar con profundidad, estrategia y cuidado. Si estás en un proceso de cambio o te interesa explorar nuevas formas de sanar y crecer, estamos para acompañarte con intervenciones efectivas, humanas y basadas en la ciencia.
Etiquetas
#EstadosAlteradosDeConciencia #TerapiaCognitivoConductual #PsicologíaBasadaEnEvidencia #VisualizaciónGuiada #MindfulnessEnTerapia #HipnosisCognitivoConductual #ReestructuraciónCognitiva #SaludMentalIntegral #ClínicaMinerva #PsicoterapiaCognitivoConductual #PsicoterapeutasEnPuebla #TerapeutasCognitivoConductuales