Autora: Rebeca Herrera
El impacto del acoso escolar puede ser un factor importante en la vida de las infancias, las consecuencias emocionales son graves y afectan de distinta manera a nivel conductual. En ese sentido, la psicoterapia nos ayuda siendo una red de apoyo y contención frente al acoso escolar, ayudando a las víctimas a trabajar con secuelas como la ansiedad y la depresión.
En nuestro artículo anterior retomamos como la Terapia Cognitivo-Conductual ayuda y beneficia a personas que sufren de acoso escolar Te invitamos a leer nuestra anterior entrada titulada: Como La Terapia Cognitivo -Conductual Puede Ayudar A Víctimas De Acoso Escolar.
En esta entrada vamos a hablar de las consecuencias del acoso escolar y la forma en la que la psicoterapia puede ser una aliada para tratar las secuelas que esta podría dejar en niños y adolescentes.
¿Qué sucede después del acoso escolar?
El acoso escolar es un fenómeno que implica un comportamiento prolongado de abuso y maltrato que ejerce una estudiante o grupo de estudiantes sobre otro u otros en las escuelas con el propósito de intimidar o controlar mediante agresiones físicas o verbales, que pueden incluir manipulación psicológica.
También conocido como bullying, el bullying es una experiencia que puede llegar a resultar traumática para los niños o adolescentes que lo viven. Tras largos periodos de agresión la víctima desarrolla secuelas psicológicas que afectan profundamente la forma en la que la persona se percibe a sí misma y el cómo se relaciona con los demás.
Las críticas constantes, los insultos o el rechazo social pueden convertirse con el tiempo en creencias negativas sobre uno mismo como: “no soy suficiente”, “nadie me quiere” o “siempre seré rechazado”. Estas ideas pueden mantenerse incluso cuando la situación de bullying ya ha terminado, influyendo en la autoestima y en la confianza personal.
Secuelas emocionales del acosos escolar
A nivel emocional, es común que quienes han sufrido acoso experimenten sentimientos de tristeza, ansiedad, vergüenza, miedo o inseguridad, algunas personas permanecen en un estado alerta ante la posibilidad de ser juzgados o rechazados nuevamente lo que puede provocar dificultades para desenvolverse con tranquilidad en entornos sociales, laborales o académicamente.
En algunos casos estas emociones pueden intensificarse y contribuir al desarrollo de problemas de salud mental como trastornos de ansiedad o síntomas depresivos. Además de que las experiencias de acoso suelen influir en la conducta.
Cuando las palabras se convierten en creencias
El acoso escolar no solo puede afectar por las experiencias dolorosas en el momento sino también por la manera en la que esas experiencias pueden influir en cómo una persona se percibe a sí misma. Cuando los insultos, las críticas, las burlas o el rechazo se repiten de manera constante existe el riesgo de que estos mensajes dejen de verse como opiniones ajenas y comiencen a ser interpretados como verdades personales.
Durante la infancia y la adolescencia la construcción de la identidad y la autoestima se encuentran en pleno desarrollo. En esta etapa las opiniones y reacciones de los demás tienen un gran impacto en la forma en que una persona se define, por ello cuando alguien es víctima de acoso de manera repetida puede comenzar a interiorizar mensajes negativos como “soy raro”, “no valgo lo suficiente”, “nadie me quiere” o “hay algo malo en ti”. Con el tiempo estas ideas pueden transformarse en creencias profundas sobre quién es y qué merece.
Ejemplo práctico:
María, de 12 años, escucha todos los días en la escuela que es «rara» y que «nadie quiere estar con ella». Al principio sabe que son insultos, pero con el tiempo comienza a creer que realmente hay algo malo en ella. Cuando una compañera la invita a trabajar en equipo, piensa: «Seguro solo lo hace por compromiso, nadie quiere ser mi amiga.» Así, las palabras de los demás dejan de ser simples burlas y se convierten en una creencia negativa sobre sí misma, afectando su autoestima y la forma en que se relaciona con los demás.
¿Cómo se implementa en la vida diaria o en terapia?
Comprender cómo el acoso escolar ha influido en los pensamientos, las emociones y las conductas es el primer paso para promover un cambio. Desde la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), el objetivo no es borrar lo ocurrido, sino ayudar a la persona a identificar los patrones que surgieronn a partir de esa experiencia y desarrollar formas más saludables de pensar, sentir y actuar.
Una forma de aplicar estos principios es comenzar a observar los pensamientos que aparecen en situaciones sociales o de desafío.
Por ejemplo, si una persona piensa: «Seguro se están burlando de mí», puede preguntarse: ¿Qué evidencia tengo de que esto es cierto? ¿Existe otra explicación posible? Este ejercicio ayuda a cuestionar interpretaciones automáticas que pueden estar influenciadas por experiencias pasadas de acoso.
También es útil realizar pequeñas acciones que desafien el miedo al rechazo, cómo expresar una opinión en clase o en una reunión, iniciar una conversación o participar en una actividad grupal. Cada experiencia positiva contribuye a generar nuevas evidencias que debilitan las creencias negativas construidas durante el bullying.
Asimismo, practicar la autocompasión y reconocer las propias fortalezas favorece la reconstrucción de la autoestima. Sustituir la autocrítica por un diálogo interno más amable permite desarrollar una imagen personal más realista y saludable.
En terapia…
En un proceso terapéutico el profesional ayuda a la persona a identificar las creencias que surgieron a raíz del acoso escolar, como “no soy suficiente” o “siempre seré rechazado”. Posteriormente, se trabaja en evaluar la evidencia que las sostiene y en construir pensamientos más equilibrados y ajustados a la realidad.
El acoso escolar puede dejar huellas profundas, pero no tiene por qué definir tu historia. En Clínica Minerva contamos con profesionales que pueden acompañarte a comprender el impacto que estas experiencias han tenido en tus pensamientos, emociones y conductas, brindándote herramientas para fortalecer tu autoestima, recuperar tu confianza y avanzar hacia una vida guiada por tus valores. Si tú o un ser querido han vivido acoso escolar, buscar apoyo psicológico es un paso importante hacia el bienestar. Contáctanos y conoce cómo podemos ayudarte.
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